Querida Iglesia:
Desde hace muchos siglos, su administración ostenta un gran poder en la sociedad española. Ya en la Edad Media, interfería en los asuntos políticos, económicos y sociales de la Monarquía y la sociedad. Muchos años han pasado desde entonces, sin embargo, aún sigue influyendo sobre millones de personas. Ni se critica, ni se alaga, simplemente, es recordar que durante aquellos siglos de bonanza, para usted, los españoles vivíamos bajo el manto de Monarquías absolutistas. Ahora, en la actualidad, se quiere pensar que España es una democracia libre y laica., por tatno, existe división de poderes. Que se puede votar a unos políticos que harán que las cosas vayan bien, o por lo menos, vayan. No obstante, ahí está usted. Nadie niega, que existen varias congregaciones religiosas, ninguna mejor que la otra. Todas poseen cosas positivas y cosas negativas, no se olvide. Aunque si se piensa bien, ninguna predica cosas nefastas, negativas, opresoras, etc. Porque todo depende de quién lo traduzca. De esta manera, se puede decir, que son los seres humanos los que leen o interpretan las sabidurías como desean. Por ejemplo, posiblemente El Corán o el islam, no diga que las mujeres tienen que ser subordinadas a los hombres, igual que pisotear todos sus derechos. ¿Eso de dónde ha salido?. Como tampoco es creíble, que la Biblia se inmiscuya en asuntos políticos como la Ley del aborto (ni se defiende, ni se ataca). Ahí, quienes opinan a su antojo son los responsables de la administración eclesiástica católica. Ellos son los que deciden influir en la sociedad católica española, con las palabras de quién vota o apoye esta ley, será excomulgado de la religión. ¿En qué evangelio se dice tal cosa?. Pues nada, usted se sigue inmiscuyendo e influenciando a gran parte del colectivo español, que en estos tiempos turbios que se corren, se apoyan en la fé para salir de ellos. A pesar de eso, usted se sigue olvidando de las personas más necesitas, la persona de Jesucristo intentó ayudar a aquellos que en verdad lo necesitaban. ¿Usted por dónde anda?. Hay millones de personas muriéndose de hambre, por ejemplo, y usted posee miles de gramos de oro. Hay personas que no pueden vestirse con nada, usted puede vestirse con miles de túnicas y además muy adornadas.
P.D.: No es una crítica, es una carta. Quizá, no; seguramente, no todo el mundo se vea satisfecho con esta carta. Unos la apoyarán, otros la criticarán. Sin embargo, es un recordatorio. Y como todos los católicos tienen que confesarse, usted, señora Iglesia, con quién se confiesa.
Desde hace muchos siglos, su administración ostenta un gran poder en la sociedad española. Ya en la Edad Media, interfería en los asuntos políticos, económicos y sociales de la Monarquía y la sociedad. Muchos años han pasado desde entonces, sin embargo, aún sigue influyendo sobre millones de personas. Ni se critica, ni se alaga, simplemente, es recordar que durante aquellos siglos de bonanza, para usted, los españoles vivíamos bajo el manto de Monarquías absolutistas. Ahora, en la actualidad, se quiere pensar que España es una democracia libre y laica., por tatno, existe división de poderes. Que se puede votar a unos políticos que harán que las cosas vayan bien, o por lo menos, vayan. No obstante, ahí está usted. Nadie niega, que existen varias congregaciones religiosas, ninguna mejor que la otra. Todas poseen cosas positivas y cosas negativas, no se olvide. Aunque si se piensa bien, ninguna predica cosas nefastas, negativas, opresoras, etc. Porque todo depende de quién lo traduzca. De esta manera, se puede decir, que son los seres humanos los que leen o interpretan las sabidurías como desean. Por ejemplo, posiblemente El Corán o el islam, no diga que las mujeres tienen que ser subordinadas a los hombres, igual que pisotear todos sus derechos. ¿Eso de dónde ha salido?. Como tampoco es creíble, que la Biblia se inmiscuya en asuntos políticos como la Ley del aborto (ni se defiende, ni se ataca). Ahí, quienes opinan a su antojo son los responsables de la administración eclesiástica católica. Ellos son los que deciden influir en la sociedad católica española, con las palabras de quién vota o apoye esta ley, será excomulgado de la religión. ¿En qué evangelio se dice tal cosa?. Pues nada, usted se sigue inmiscuyendo e influenciando a gran parte del colectivo español, que en estos tiempos turbios que se corren, se apoyan en la fé para salir de ellos. A pesar de eso, usted se sigue olvidando de las personas más necesitas, la persona de Jesucristo intentó ayudar a aquellos que en verdad lo necesitaban. ¿Usted por dónde anda?. Hay millones de personas muriéndose de hambre, por ejemplo, y usted posee miles de gramos de oro. Hay personas que no pueden vestirse con nada, usted puede vestirse con miles de túnicas y además muy adornadas.
P.D.: No es una crítica, es una carta. Quizá, no; seguramente, no todo el mundo se vea satisfecho con esta carta. Unos la apoyarán, otros la criticarán. Sin embargo, es un recordatorio. Y como todos los católicos tienen que confesarse, usted, señora Iglesia, con quién se confiesa.


No hay comentarios:
Publicar un comentario