miércoles, 13 de enero de 2010

Dimitir por engaños amorosos

El ministro principal de Irlanda del Norte, Peter Robinson, se ha visto envuelto en una infidelidad de su esposa, que le ha provocado el cese de su cargo durante unas semanas. Mucho se ha hablado por los engaños de su cónyuge, pero sobre todo, se ha rumoreado sobre el ministro. Tiene que ser lamentable que tu carrera profesional política se vea frenada por culpa de tu cónyuge. Y además de la crisis familiar que puede ocasionar, influya en tu vida profesional.

Y ahora cabe preguntarse, este pobre hombre ha salido en todos los medios como el político engañado por su mujer que ha tenido que dimitir de su cargo durante un tiempo. Y digo yo: ¿Berlusconi que paga por sus relaciones sexuales, no tiene que dimitir?

Esta pregunta la lanzo, porque ayer escuché en la radio, que se habla más de los hombres engañados, que de los hombres que pagan por favores sexuales. Y es penoso que Berlusconi siga su carrera política y mediática, y este hombre, que ha sido engañado, tenga que dejar su cargo.

Se debería reflexionar sobre la cultura que tenemos, porque más culpa tiene el que paga, que el que sufre lo engaños.

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